Certamen de música de Madrid



1978. España entera hervía de excitación celebrando su recién ganada libertad. También hervía el mundo del rock, aquella música anglosajona que en menos de un cuarto de siglo de existencia había logrado traspasar todas las barreras y convertirse en un símbolo de la juventud, las ganas de vivir en todo el mundo y también de la rebeldía y el descontento. Estamos hablando del rock español: Una corriente primeriza, llena de dudas y neurosis, con una personalidad propia todavía inmersa en el duro trance de forjarse, pero llena de vitalidad y ganas de romper con todo. Algo que se conseguiría, sin duda alguna, porque uno de los primeros símbolos de nuestra nueva sociedad democrática iba a ser el rock español, un hecho que no siempre fue del gusto de algunos de los más radicales de sus representantes y seguidores.


Kaka de Luxe, 1977
Wyoming y Ordovás

El underground madrileño, con ayuda de gurus como Jesús Ordovás y Vicente "Mariscal" Romero, había dejado ya los pañales y estaba empezando a morder. Algunas de sus sempiternas personalidades Ramoncín, Rosendo, Alaska, José Carlos Molina, Gran Wyoming, etc. estaban ya en marcha por aquel entonces y en colegios, institutos y facultades un sinfín de muchachos y muchachas empuñaban sus guitarras con rabia e ilusión denodadas. 28 años después, resulta habitual que la oficialidad se interese por el rock and roll, que a veces incluso ha servido como inversión electoral, pero... ¡En 1978! ¡¡?? ¿Qué fue lo que llevó a los primeros munícipes democráticos de la Villa y Corte a organizar un evento roquero? ¡Qué gran diferencia con los tiempos del franquismo! El contacto con la realidad de la calle y la apertura hacia movimientos alternativos -como era entonces el rock español- constituían una novedad que ponía de manifiesto que de verdad, los tiempos habían cambiado para mejor en nuestra sufrida Piel de Toro.

Con ocasión del primer Villa de Madrid, el sello Chapa, dirigido por elMariscal Romero, editó el álbum "San Isidro Rock", con temas de los grupos participantes: Trilogía, Mermelada de Lentejas, Caballo, Paracelso, Kaka de Luxe, Madrid, Spider, Mono Sapiens, Star Light y La Colitis Vasilona y hay que hacer constar que los dos primeros concursos fueron ganados por El Gran Wyoming con diferentes nombres artísticos. En 1979, cuando se anunció que había resultado ganador del evento, Wyoming se lanzó a correr hacia el escenario desde el extremo más alejado del recinto (lo que luego sería el Rockódromo de la Casa de Campo), con las melenas al viento y los brazos abiertos, mientras la gente le dejaba paso entre sorprendida y divertida. Una jovencísima Alaska estuvo a punto de ganar en 1978 al frente de sus Kaka de Luxe, mientras sus primeros Pegamoides no lograban llegar a la final en 1979. En 1982, se estableció la costumbre de las diferentes categorías -heavy y poppy en aquella primera ocasión- y a lo largo de los años, el certamen ha contado con la presencia de artistas y grupos que posteriormente han jugado papeles importantes en la evolución de la música de nuestra ciudad.

La 32ª edición del certamen -que se celebrará, como ya empieza a ser habitual, dentro de Universimad- acaba de ser convocada. ¿Quiénes participarán? ¿Quiénes serán los ganadores? ¿Lograrán una carrera exitosa e influyente como tantos predecesores suyos? El rock madrileño tiene en el año 2010 carácter y colores propios e intransferibles y constituye una muestra esencial de la vida y el arte de nuestra Capital y el Villa de Madrid pertenece ya al ámbito de nuestras grandes tradiciones contemporáneas.

Por Patricia Godes